
Somos energía pura!!
Sobre llevar el dolor que causa una enfermedad es una tarea que puede ser suavisada con la aplicación de tratamientos naturales como el Reiki, que a través de la posición de manos del terapeuta puede llevar hasta la total recuperación y relajación del paciente.
La relación médico – paciente tiene
mucho que ver en el proceso de recuperación de las personas. Enfermedades
consideradas incurables, han sido resueltas gracias a una buena comunicación
con los facultativos, quienes asumen una posición mucho más humana, involucrándose
con sus pacientes de una forma más positiva y menos endiosada como se ha
planteado a través de los años.
Además de la relación anteriormente
descrita, la reacción que puede adquirir una persona frente a cierto
tratamiento será distinta a la de otro paciente y por lo tanto, habrá ciertos
individuos quienes influenciados además por el medio, tomarán éste u otro
camino hacia la recuperación.
La evolución tiene que ver con el
grado de ‘modificación’ que sufre cada persona. Al respecto, la traumatóloga
Vajna Sturiza Gjuranovic menciona que este concepto tiene que ver con la
llamada fenomenología, “es cómo me veo modificada por lo que tengo en frente:
delante de mi padre, soy hija; frente a mi hijo, soy madre, etcétera”. De esta
forma, el paciente también podrá ‘modificarse’ frente al médico y la respuesta
del enfermo dependerá en gran medida de cómo el facultativo sea capaz de llevar
los hilos del tratamiento.
Hay
pacientes que “piensan que es sólo el médico es el que los debe tratar,
olvidándose de la participación activa que deben tomar también en el proceso de
recuperación”, agrega Sturiza, sintetizando luego la idea de que la medicina
complementaria tiene mucha relación con la capacidad de compromiso que asuma el
paciente en el tema de la curación o “proceso autocurativo”.
REIKI COMO CANAL DE SANACION
Actualmente, el interés médico por
incorporar terapias alternativas a sus tratamientos es cada vez más evidente y
en muchos lugares ya se están dejando de lado los prejuicios que anteriormente
se tenían por este tipo de tratamientos.
En el caso del Reiki – método
utilizado también en traumatología – la doctora Sturiza dice que con el paso de
los años, lo convencional se ha ido abriendo mucho más a lo complementario y
que en el caso específico de las recuperaciones frente a trastornos en huesos y
articulaciones, donde todo tiene que ser absolutamente demostrable, los
resultados también han sido beneficiosos.
Armonía,
tranquilidad y una eventual recuperación o disminución de los síntomas son
algunas de las cualidades que se han podido reconocer gracias al tratamiento de
pacientes con la terapia del Reiki, método de sanación natural que consiste en
la ‘transmisión’ de energía a través de la superposición de las manos del
terapeuta sobre el cuerpo del paciente.
De esta forma, tendinitis, fascitis plantar,
epicondilitis (especie de tendinitis en el codo), torceduras e incluso una
fractura de muñeca, han podido ser tratados y recuperados gracias al Reiki.
La doctora cuenta que en su experiencia como
especialista, este último caso es uno de los más emblemáticos: “me tocó tratar
a una paciente de 52 años con una fractura de muñeca que me derivó un
traumatólogo, eminencia en cirugía de mano”. El tema es que a pesar de haber
sido operada, la fisura en su articulación no había logrado consolidarse
dejando como resultado una muñeca totalmente deformada y dolorosa.
Luego de un año, donde la paciente sólo mantuvo consigo
una férula para sostener el hueso y resistir el dolor, volvió a pabellón donde
nuevamente – y a pesar de que la operación fue un éxito – la fractura no se
fortaleció. “La paciente estaba angustiada, no quería entrar nuevamente a
cirugía”, relata Sturiza y comenta que a raíz de eso, comenzaron con sesiones
de Reiki, con la convicción de que esta terapia podía contribuir al
tratamiento.
Así, con una reunión semanal, la paciente comenzó a tener
menos dolores. “Sacamos radiografías y scanner y luego de dos meses, el hueso
estaba pegado”, afirma y prosigue: “para mí, es un caso realmente maravilloso,
emblemático y totalmente objetivable”, esto último es quizás lo más relevante,
pues en esta área de la medicina, el poder ver, palpar y certificar los
resultados, es primordial.
Vanja Sturiza subraya en lo beneficioso que resulta esta
terapia en la traumatología y pone énfasis en aquellos casos de pacientes que
han sido operados en variadas ocasiones y donde los dolores en ocasiones,
pueden resultar intolerables. “Es una alternativa muy saludable”, sentencia.
Frente a la posibilidad de
una conexión entre las patologías traumatológicas – que suelen considerarse
netamente físicas – con factores psicológicos, emocionales o, para
categorizarlos en un solo grupo, internos, la especialista afirma que quizás
hay ciertos factores afectivos que se relacionen con el proceso de recuperación.
“Se ha ido demostrando que en todas las enfermedades hay un factor mental y
emocional que influye, primero, en generar la enfermedad y segundo, en cómo
evoluciona la patología”
En el caso específico de la traumatología, la doctora
comenta que los traumatismos están directamente relacionados con la
personalidad, donde los amantes de los riesgos, la adrenalina y los deportes
extremos, son los más propensos a fracturas, además por supuesto de aquellas
personas estresadas o muy cansadas. “La gente cuando se cae o le ocurre algún
traumatismo, es porque en ese momento había algo que no andaba bien, tenía su
mente en otra cosa y no hubo una correlación entre el pensamiento, el sentimiento
y la acción, lo que lo lleva a tener más riesgos”, sostiene.
Volviendo a la forma en que
el Reiki incide en la recuperación de los pacientes, la médico traumatólogo
manifiesta que si bien suele sentirse calor en las zonas donde se colocan las
manos, algunas personas tienen la sensación contraria, por lo que el grado de
la temperatura no tendría gran relevancia, no por lo menos como sí la tiene la
energía que se transmite en cada sesión: “Reiki está conformado por dos
sufijos: rei y ki, donde el primero significa la energía universal y el segundo
es la energía vital. Por lo tanto la palabra Reiki tendría como
significado energía vital universal dirigida espiritualmente”,
explica.
Según este concepto, la profesional concluye en que la
tarea del Reiki es armonizar todos nuestros centros energéticos: “creo que a la
larga puede ser relacionado con la medicina física cuántica, es decir, somos
energía y por lo tanto influenciables”, enfatiza.
Aquel paciente que se somete a las sesiones de Reiki, las
que variarán según el tratamiento, entrará en un estado de relajación que le
permitirá aquietar su respiración, bajar el pulso y entrar en una suerte de
estado de meditación. En esta línea, Sturiza menciona que “en este estado,
seguramente debe sentir las manos, produciéndose algo que energéticamente lo
armoniza y lo cura”, afirma.
Por último, la traumatóloga
sentencia que, como médico, lo recomendable es que a los tratamientos
convencionales se les complemente con algunas disciplinas naturales como el
Reiki, que permitirá controlar el dolor y mejorar así la recuperación del
paciente. “El resultado será mucho mejor, ya que enfrentarán de mejor manera la
enfermedad, tiene la capacidad de relacionarse mucho mejor con el médico
tratante y todo eso gatillará un mejor resultado.
Rev.Dr. Johanna Behrens
ALAS REIKI CENTER
www.alasreiki.com
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